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Casa FOA 2026: Colores y contrapuntos en El Tiento

Como estudio de arquitectura e interiorismo, consideramos que la paleta de colores es uno de los elementos que modifican la experiencia de estar en un lugar. Los colores son mucho más que colores, trasmiten sensaciones, emociones y expresan aquello que muchas veces es difícil de poner en palabras.

Las tonalidades tienen la capacidad de trasmitir lo que un diseñador tiene en mente: sea calma, elegancia, misterio, intensidad o proximidad.

Es por ello que, cuando nos tocó pensar El Tiento como lugar de restauración para Casa FOA, uno de los primeros desafíos fue definir qué sensaciones queríamos trasmitir en el espacio cuando un visitante lo recorriese, y cómo utilizar la paleta de colores para que funcionara como un puente hacia esos sentires.

Eugenia Di Luca, una de nuestras arquitectas a cargo del proyecto, nos cuenta: «Partimos del verde Piedra Diáfana ya que, al tratarse de un espacio tan transitado como el Lounge Bar, buscamos generar una atmósfera serena que permitiera albergar todo ese movimiento sin perder su carácter expositivo».

Como comenta Eugenia, un verde particular fue el punto de partida. Para entenderlo mejor conversamos con el equipo de Alba, que fueron quienes aportaron la pintura de El Tiento. Virginia Domínguez, arquitecta y especialista en color de la marca, nos dijo: «El verde Piedra Diáfana tiene un matiz neutro con tinte gris que aporta luminosidad y una sobria elegancia. Esta tonalidad responde a la necesidad de dotar a El Tiento de una atmósfera envolvente que induzca a la calma, la desconexión y el disfrute».

De los colores al equilibrio de un espacio de 550 m²

Como se puede apreciar en las imágenes, el verde está presente mayoritariamente en las paredes, el techo y en las columnas de capiteles geométricos que forman parte de la historia del espacio, ya que son la herencia de lo que fue la fábrica de Alpargatas.

Una de las características especiales de esta pintura es que puede ser un verde frío o cálido según la luz que incida sobre él, algo realmente novedoso. Buscamos utilizar esta cualidad del producto para generar una atmósfera versátil en el espacio.

Entendíamos que tenía que haber un contrapunto. Entonces empezamos a pensar en tonos que pudieran ser complementarios a los verdes que ya dominaban el espacio de 550 m². Necesitábamos otro matiz que compartiera el protagonismo.

Eugenia explica la elección: «El color terracota lo elegimos como opuesto complementario del verde, en representación de lo artesanal, lo rústico, la tierra. Primero surge del piso, en el tono terracota que ofrece Vite. Y después empezamos a incorporar distintos tonos rojizos ya sea en la lámpara principal, en la barra, en las flores, en los textiles».

Sumado a lo que dice Eugenia, la terracota también ingresó al diálogo mediante Berowood, la marca rosarina que la incorporó en los paneles de insonorización ubicados en el techo y en las paredes. De modo que los paneles tienen una doble tarea: dan la funcionalidad práctica de una mejora acústica y aportan a la paleta cromática como contrapunto del verde.

La paleta de color que viste a nuestro espacio este año en Casa FOA es el resultado de un entramado que se fue gestando, no surgió como un bloque sino como un ejercicio de puntos y contrapuntos.

Un ejercicio, en definitiva, de equilibrio.

Fotografías: Victoria Caillon / Ragga Studio